Nuestra Hermandad ha vuelto a estar presente este año en la solemne procesión del Corpus Christi de Córdoba, una cita fundamental para la Iglesia diocesana en la que hemos acompañado a Jesús Sacramentado por las calles de la ciudad.
Si el pasado año nuestra corporación ya participó en el cortejo eucarístico de la capital, en esta ocasión hemos querido dar un paso más con la instalación de un altar efímero en la calle Blanco Belmonte, en la escalinata de acceso al Conservatorio Superior de Arte Dramático de Córdoba. Esta participación ha supuesto una hermosa muestra de comunión parroquial y de compromiso con la exaltación pública de la Eucaristía, centro y culmen de la vida cristiana.
Durante años, nuestra Hermandad ha mantenido la tradición de levantar altar con motivo de la celebración del Corpus Christi en las calles de Alcolea. Sin embargo, animados por nuestro párroco y consiliario, D. Pablo Lora, asumimos con ilusión la invitación a sumarnos de forma más activa a la celebración diocesana en Córdoba, trasladando hasta el corazón de la ciudad una representación de la devoción y la vida parroquial de nuestra comunidad.
El altar estuvo presidido por una imagen de la Divina Pastora de las Almas, advocación de profundo carácter franciscano nacida a comienzos del siglo XVIII a raíz de las predicaciones del fraile capuchino Fray Isidoro de Sevilla. Esta representación de la Virgen María como Pastora que guía y protege al pueblo de Dios expresa de manera singular la cercanía maternal de María hacia los fieles y la espiritualidad propia de la familia franciscana, marcada por la sencillez, la humildad y el cuidado de las almas. La imagen fue cedida generosamente para esta ocasión por nuestro hermano y asesor artístico, D. Antonio Villar Moreno, quien además colaboró activamente en el diseño y montaje del altar.
La composición se completaba con las bambalinas frontal y lateral del paso de palio de María Santísima de los Dolores, dispuestas sobre un elegante fondo granate y exornadas con sobriedad y buen gusto por Edén Eventos, contribuyendo a crear un espacio de recogimiento y oración al paso del Santísimo Sacramento.
Pero, por encima de cualquier aspecto material o artístico, lo más destacable de esta jornada fue el carácter profundamente parroquial de nuestra participación. No se trató únicamente de una presencia de Hermandad, sino de una auténtica representación de toda la comunidad cristiana de Alcolea. Junto a los hermanos estuvieron presentes niñas que recientemente habían recibido su Primera Comunión, numerosos feligreses, antiguos hermanos mayores, devotos y vecinos que quisieron sumarse a esta manifestación pública de fe. Entre ellos, destacó la presencia de nuestro coro parroquial, que con sus voces y música crearon un atmósfera de devoción y fe al paso de Su Divina Majestad.
Todos ellos hicieron visible que la Hermandad de los Dolores es una realidad viva e integrada en la vida de la parroquia, trabajando siempre al servicio de la Iglesia y colaborando en la evangelización desde la devoción mariana y el amor a Jesús Sacramentado.
Desde la Junta de Gobierno queremos agradecer a cuantas personas han colaborado en la preparación y desarrollo de esta jornada, haciendo posible que nuestra parroquia y nuestra Hermandad estuvieran dignamente representadas en una de las celebraciones más importantes del calendario litúrgico.
Que María Santísima de los Dolores nos siga guiando para crecer en la fe, la fraternidad y el amor a la Eucaristía.
Enlace a vídeos del paso del Santísimo por el altar de nuestra hermandad:
